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As elecciones presidenciales en la Argentina, y su vínculo con los procesos electorales de América Latina

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Las tendencias actuales sobre las elecciones presidenciales que se celebrarán en la República Argentina el 25 octubre de 2015 configuran escenarios posibles tan complejos como diferentes. Esto es así por múltiples motivos, dentro de los cuales se destacan: 1) el Poder Ejecutivo desde 2003 es ejercido por el Frente Para la Victoria (FPV), quien ha alternado en su máximo cargo a Néstor Kirchner (2003-2007) y su esposa, Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015); 2) la Presidenta en ejercicio no podrá ser reelegida porque ya ha cumplido dos mandatos correlativos; 3) los partidos políticos opositores aun no han anunciado de forma definitiva sus candidaturas, pero se espera un bajo nivel de alianzas interpartidarias junto con una alta dispersión de lealtades políticas; y 4) del FPV tampoco surge un candidato claro, lo que exhibe la debilidad relativa del resto de sus líderes.

En este sentido, la principal definición tras 12 años de gobierno kirchnerista es si el electorado elegirá la continuidad o el cambio. Vinculado a ello, resulta útil comparar los resultados de los procesos electorales que durante 2014 han tenido lugar en América Latina, detectando tendencias mayores. Dado que los procesos políticos de nuestra región se encuentran profundamente relacionados, este abordaje permitirá preguntarnos también: ¿Estamos frente al fin de un ciclo en nuestra región?; ¿cuál es el rol de los personalismos y en qué medida impacta en el sistema de partidos políticos?; ¿cómo afecta a la idea de democracia la discusión sobre las reelecciones presidenciales?

En el nivel doméstico, las preferencias del electorado están distribuidas fundamentalmente entre tres partidos: Frente Renovador (FR), Propuesta Republicana (PRO) y FPV[1]. Sin embargo, la identificación está mucho más vinculada a sus líderes. Ello forma parte de una transformación política mayor, por la que los candidatos son quienes configuran a sus partidos, y no al revés[2]. Muestra de esto es el alto porcentaje de cambio de las fuerzas políticas que competirán en 2015 en relación a las elecciones de 2011: de los 7 partidos que participaban, solo el Frente Para la Victoria conserva su denominación[3].

Por esa razón, conviene describir a los principales candidatos. El primer opositor es Sergio Massa, máximo representante del FR. Actual Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires, fue Intendente del gobierno local de Tigre de 2009 a 2013, actuando también como Jefe de Gabinete de la Nación en el período 2008-2009. Dado que ha participado del gobierno kirchnerista, las principales críticas que ha recibido cuestionan si es una verdadera alternativa de gobierno. Resulta interesante que en los últimos meses ha obtenido apoyo de otros políticos actualmente desvinculados del FPV, como el ex Ministro de Economía Roberto Lavagna. Dentro del marco opositor también se encuentra Mauricio Macri, líder de PRO y Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires capital del país – de 2007 a la actualidad. También se desempeñó como Diputado Nacional por la Ciudad, de 2005 a 2007. Con un discurso situado políticamente en la centro-derecha, su diferenciación ideológica con FPV es mayor. Sin embargo, y de forma coincidente con FR, sus bases electorales son urbanas por lo que la articulación con el resto de la Argentina requiere la formación de coaliciones con partidos con mayor presencia allí, como por ejemplo la Unión Cívica Radical (UCR), agrupada actualmente en el Frente Amplio UNEN. Por último, Cristina Fernández de Kirchner aun no ha expresado públicamente qué fórmula apoyará en octubre, por lo que muchos líderes del oficialismo podrían ser candidatos. De ellos, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires de 2007 a la actualidad, Daniel Scioli, es el que tiene mayor intención de voto. Habiendo sido también Vicepresidente de la Nación durante la Presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007), existen dudas en el Frente Para la Victoria sobre su lealtad política. Por este motivo surgen también otros posibles candidatos, como Florencio Randazzo, actual Ministro del Interior y Transporte; Sergio Uribarri, Gobernador de la Provincia de Entre Ríos; y Jorge Taiana, ex Ministro de Relaciones Exteriores; Comercio Internacional y Culto y actual Legislador de la Ciudad.

Resulta muy difícil realizar proyecciones de resultados electorales cuando aun no están confirmadas las candidaturas ni alianzas. No obstante ello, Carlos Malamud señala que “los tres principales candidatos recibirían entre el 20 y 27% de los votos aproximadamente, lo que lleva a no descartar una segunda vuelta[1]. En la misma dirección, la última encuesta – divulgada por el periódico opositor Clarín – previó un 28,9% para Mauricio Macri, seguido por Scioli con 4 puntos menos y Massa con casi 10 puntos porcentuales de diferencia[4]. Debe destacarse que, de acuerdo a la Constitución Nacional, solo podrá evitarse la segunda vuelta electoral (también llamada ballotage) si la primera fórmula obtuviera el 45% de los votos válidos o el 40% y una diferencia porcentual mayor de diez puntos con la segunda[5].

Reconociendo la complejidad de establecer posibles escenarios para la Argentina 2016, es interesante recuperar la reciente experiencia de los procesos electorales latinoamericanos, sumamente dinámicos. En 2014 se realizaron elecciones en 13 países de la región, siendo presidenciales las de Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Panamá y Uruguay. Por su parte, en 2015 se realizarán 17, aunque solo en Argentina, Guatemala, Guyana y Haití – que aun no lo ha confirmado – se elegirán representantes del Poder Ejecutivo Nacional[6][7].

A partir de los resultados de las elecciones presidenciales realizadas en 2014 en América Latina, se observa que los votantes prefirieron la continuidad política a la alternancia. Al respecto, Manuel Alcántara Sáez destacó que “estos procesos electorales tuvieron como denominador común la continuidad de los Gobiernos existentes revalidados por los electorados. Solamente en Costa Rica y en Panamá se dio el cambio al llegar al poder fórmulas políticas novedosas, mientras que en Bolivia, Brasil y Colombia se reeligieron sus presidentes y en El Salvador y Uruguay se revalidó el mandato de los partidos en el gobierno; mientras que en Chile se produjo una suerte de ‘continuismo interrumpido’[2]. Todo ello parece indicar que en la región no se aproxima el fin de un ciclo político, sino su continuidad o profundización. En coherencia con esta idea, Santiago Leiras ubica el inicio de un ciclo político de gobiernos progresistas con el temprano ascenso de Hugo Chávez en Venezuela en 1999, la emergencia de Lula Da Silva en Brasil y Néstor Kirchner en Argentina en 2003, y el triunfo de Tabaré Vázquez en Uruguay y Evo Morales en Bolivia, en 2005[6].

La permanencia de un mismo líder o partido político en la Presidencia de los países de América Latina de 1999 a la actualidad es contundente. En Venezuela, Nicolás Maduro continúa el proyecto de gobierno que Hugo Chávez, tras 14 años de gobierno, no pudo desarrollar por causa de su fallecimiento. En Brasil el Partido de los Trabajadores (PT) ganó 4 elecciones presidenciales, dos de Lula Da Silva y dos de Dilma Rousseff. En Argentina el FPV ganó 3, incluyendo dos de Cristina Fernández de Kirchner. Por su parte, en Uruguay el Frente Amplio (FA) es líder de gobierno desde 2005 con Tabaré Vázquez como Presidente, José Mujica y, nuevamente, Tabaré Vázquez. El caso de Bolivia es sumamente interesante: en 2014, Evo Morales obtuvo su tercer mandato como Presidente, después de 10 de años de gobierno. Sin embargo, debe aclararse que la ola reeleccionista no tuvo origen en los gobiernos progresistas sino en los neoliberales de principios de los ’90. Los casos que más divulgación han tenido son los de Carlos Menem en Argentina, Alberto Fujimori en Perú y Álvaro Uribe, posteriormente. Todos ellos han buscado un tercer mandato consecutivo, sin obtener el apoyo político necesario[8]. Sobre por qué fueron posibles las reelecciones presidenciales en el actual ciclo político, a diferencia del ciclo neoliberal anterior, Alcántara Sáez señala: 1) el proceso democratizador de la región de la década de los ’80; 2) la existencia de un sistema de partidos débil y un presidencialismo fuerte, que crece a medida que se posibilita constitucionalmente la reelección; y 3) la coyuntura económica favorable, debido al alto precio internacional de las materias primas, entre otros elementos[2].

Tal como se ha descripto, la ciudadanía latinoamericana ha optado mayoritariamente por confirmar las opciones político-ideológicas expresadas en comicios anteriores. En esa dirección, el ciclo político que tuvo origen en el temprano ascenso de Hugo Chávez en 1999 tiene garantizada su continuidad, dados los resultados de las elecciones de 2014. Sin embargo, no resulta evidente que esta tendencia se repita en la República Argentina, donde el Frente Para la Victoria no logra designar un continuador político del estilo característico del matrimonio de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. En cualquier caso, no hay dudas que la continuidad o el cambio en la Argentina repercutirá significativamente en la política de nuestra región, y sus propios procesos electorales, hondamente vinculados entre sí.

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Imagen Elecciones en Argentina (1960)” (Fuente Archivo General de La Nación):

http://repositorioimagen-download.educ.ar/repositorio/Imagen/ver?image_id=6f53add9-1369-11e1-8122-ed15e3c494af

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Fuentes Consultadas:

[1] Ver:

http://www.infolatam.com/2011/10/14/elecciones-presidenciales-en-argentina-mirando-a-2015/

[2] Ver:

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/30/actualidad/1422633530_391338.html

[3] Ver:

http://www.elecciones.gov.ar/estadistica/archivos/resultados_nacionales_2011_presidente_vice_total_pais.pdf

[4] Ver:

http://www.clarin.com/politica/Macri-lidera-encuestas_0_1308469220.html

[5] Ver:

http://infoleg.mecon.gov.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/804/norma.htm

[6] Ver:

http://www.noticiaselectorales.com/america-latina-2014-mas-continuidades-que-cambios/

[7] Ver:

https://panoramas.secure.pitt.edu/content/am%C3%A9rica-latina-2015-continuidad-democr%C3%A1tica-en-el-terreno-electoral

[8] Ver:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2015/01/150119_tercer_mandato_presidencial_america_latina_evo_morales_aw

Florencia Julieta Lagar (Argentina) - Colaboradora Voluntária Júnior

De nacionalidade Argentina, é Bacharel em Ciência Política pela Universidade de Buenos Aires (UBA). Ex bolsista e pesquisadora da Universidade de São Paulo (USP). Com atuação em Integração Regional e Teoria das Relações Internacionais, é pesquisadora de várias faculdades nesses temas. Atuou como analista do governo local de Lomas de Zamora, Buenos Aires. Atualmente trabalha em Cooperação Internacional no Instituto Nacional de Formação, Docente do Governo Nacional, e no projeto de extensão Identidade MERCOSUL.

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