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Chile comenzará a abastecer de gas a la Argentina. Será por el término de tres meses gracias a un acuerdo cerrado entre la estatal argentina Enarsa y la chilena Solgas. Serán 5,5 millones de m3 por el término de tres meses. El contrato firmado generó fuertes críticas cuando lo dio a conocer el  portal de noticias LPO. Las principales apuntan al precio; el pago adelantado con cláusula “take or pay”; la sesión de soberanía a favor de New York y la confidencialidad del contrato.

La novedad es significativa en términos de la matriz energética de Argentina. Durante los noventas el marco normativo facilitó la extracción y exportación de gas a Chile, cuyos ingresos cubrían buena parte del déficit comercial externo. El esquema significó una caída significativa de las reservas en el subsuelo. Luego de la crisis de 2001, el cambio de modo de acumulación elevó la demanda doméstica de energía y en el año 2004 se cancelaron las exportaciones argentinas de gas con el objeto de abastecer al mercado interno. La situación generó incluso un cortocircuito diplomático entre las dos capitales y también la decisión del Estado chileno de montar dos plantas regasificadoras. El contrato que acaba de entrar en vigencia utilizará GLP del recientemente inaugurado emplazamiento en Mejillones. De esta forma, se revierte el sentido que había tenido la integración energética transcordillerana de dos décadas atrás. Chile -sin gas en su territorio- intermediará para el abastecimiento de energía de Argentina.

La administración Macri justificó la decisión argumentando que el precio pagado por este gas es menor al que significaría la importación de combustible líquido,  bien sustituto para las plantas de ciclo combinado que producen energía eléctrica. Y es técnicamente cierto. Sin embargo, este gas es 128% más caro que el importado desde Bolivia y un 53% más oneroso que el GLP regasificado en los puertos de Bahía Blanca y Escobar. En concreto, el precio pactado es de u$s 6,90, frente al u$s3,02 del gas boliviano y  los u$s 4,50 por MBTU del GLP inyectado en los gasoductos troncales desde las plantas de Bahía Blanca y Escobar.

Corresponde consignar que el ministro Aranguren acaba de ser denunciado penalmente, lo que significa un importante riesgo político. Según la ley de ética pública, deben mediar tres años para que un funcionario pueda tomar decisiones que involucren sus anteriores vínculos laborales y lo inhabilita directamente en caso que tenga participación accionaria. El ministro ingresó a la compañía Shell a los 24 años y hasta julio pasado era el presidente de la filial argentina de la franco-holandesa. Y en su declaración jurada de 2014 declara poseer acciones de esa compañía producto de su largo vínculo contractual. El punto central es que el principal beneficiario de la contratación directa para la provisión de gas desde Chile es –precisamente- Shell, compañía que controla Solgas y que con la compra en febrero pasado de British Petroleum, se convirtió en el principal jugador del GLP a escala global.

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Imagem (Fonte):

http://www.hidrocarburosbolivia.com/iberoamerica-mainmenu-98/argentina-mainmenu-96/72400-argentina-importara-gas-natural-desde-chile-durante-tres-meses.html

 

Guillermo Rodriguez Conte - Colaborador Voluntário (Argentina)

Licenciado en Ciencias Politicas (universidad de Buenos Aires) y con estudios de posgrado en Relaciones Internacionales (universidad Di Tella). Analista regional con más de quince años de desempeño en consultoras de Brasil y Argentina. Actúa en las áreas de política, economía, relaciones externas y asuntos estratégicos de países sudamericanos. Docente de grado en la Universidad de Buenos Aires y de maestría en la Procuración del Tesoro de la Nacion (Argentina).

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