LOADING

Type to search

Contexto y reinvención de escenario entre Colombia y Nicaragua por el tema de “Fronteras en el Mar”

Share

La “Corte Internacional de Justicia” (CIJ) de La Haya buscará dar solución al “diferendo territorial marítimo en el Caribe que en los últimos años llevó a un paulatino enfriamiento”* de las relaciones entre Colombia y Nicaragua.

A partir de la demanda entablada en el año 2001, Nicaragua empezó la reclamación del archipiélago de “San Andrés”, Providencia, “Santa Catalina”, más Roncador, Quitasueño, Serrana, Serranilla, “Bajo Nuevo”, Alburquerque, “Cayos Este Sureste”, las áreas marítimas correspondientes y “50.000 kilómetros cuadrados en el Caribe”**, las cuales tienen petróleo, partiendo del argumento de la ocupación militar estadounidense que presionó la firma y posterior ratificación del “Tratado Esguerra – Bárcenas” (1928) entre el país centroamericano y Colombia.

 

En una primera decisión, de diciembre de 2007, la CIJ confirmó la validez y vigencia del tratado de límites, con lo que se excluyó del caso las islas mayores de San Andrés, Providencia y Santa Catalina”**. Aunque las audiencias iniciaron el 23 de abril y finalizarán el 4 de mayo, no saldrá un fallo definitivo de forma inmediata, sin embargo se espera que la sentencia salga este año.

Posición colombiana

A lo largo de su vida republicana, el país se ha distinguido por su respeto al derecho internacional público y en este caso ha ejercido las soberanía de los territorios en cuestión constantemente, sobre todo a partir del principio “pacta sunt servanda” (los pactos son para cumplirse), es decir, los compromisos contenidos en un tratado, se respetan.

Posición nicaragüense

Como se mencionó previamente, el “Tratado Esguerra – Bárcenas” carece de validez para Nicaragua, por tanto busca su anulación. Por eso su argumento central es “la delimitación de sus zonas marítimas que, según el Derecho Internacional, corresponde a por lo menos 200 millas náuticas”***.

El país “busca fundamentalmente, una vez destruido el Meridiano 82, una línea media entre los territorios continentales”***. “Por lo menos Nicaragua ya tiene garantizado su derecho a su plataforma continental y a su zona económica exclusiva, sostuvo el especialista”*** en “Derecho Internacional”, Mauricio Herdocia Sacasa, quien “coordinó el equipo jurídico que presentó la demanda nicaragüense hace ya once años”***.

Un escenario posterior

Todavía no hay ganadores ni perdedores, pero sí debe ser importante qué piensan los raizales – grupo humano mayoritario en los territorios en disputa – y hay que tomar en cuenta que la seguridad de la región está en juego, por más que se está recurriendo al ámbito jurídico para resolver diferencias fronterizas, por eso, con el objetivo de vencer la desconfianza, las relaciones bilaterales deben enfocarse en la cooperación, puesto que ambos países son caribeños. Eso significa similitudes económicas y culturales que han existido en la historia y recuerdan que son puntos de unión.

En las relaciones internacionales, además de los Estados-Nación, hay más actores. También las agendas políticas se tienen que definir al interior de escenarios locales, en este caso, de las zonas del Caribe colombiano y del nicaragüense.

Es fundamental la comunicación, más la inclusión de todos los sectores. Proyección y visibilidad van de la mano, así como replantear políticas públicas frente al tema de fronteras, junto con política exterior, cuyas directrices nacen en los ministerios de “Relaciones Exteriores” y tomando en cuenta siempre que el desarrollo nace con las personas y sus aportes porque todo va destinado a la gente.

——

Fuentes:

* Ver:

http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/articulo-340355-empieza-litigio-san-andres-entre-colombia-y-nicaragua

** Ver:

http://www.semana.com/nacion/colombia-insiste-su-soberania-sobre-areas-mar-caribe/175962-3.aspx

*** Ver:

http://www.laprensa.com.ni/2012/04/22/poderes/98807

Tags:

Deixe uma resposta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

×
Olá!