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Durante la luna de miel de inicio de gestión, la administración Macri postuló que durante el segundo semestre se comenzarían a ver las mejoras en la economía. Según la estrategia del oficialismo, el acuerdo con los holdouts, generaría una lluvia de dólares. La construcción de confianza y el giro pro-mercado generaría un furor de inversiones extranjeras, al tiempo que se generaría una importante adhesión al blanqueo de capitales. Incluso el Presidente aseguró que durante el segundo semestre la inflación comenzaría a ubicarse en torno al 1% mensual. Mientras se construyó la idea de un futuro promisorio, el Gobierno avanzó en lo que denomina un “sinceramiento de la economía”. El combo incluyó un brutal aumento de tarifas (hoy judicializado), una inflación que redujo -en la práctica- el poder adquisitivo de la población y la reducción de la plantilla de empleo público y privado, ubicando a la desocupación entre las principales preocupaciones ciudadanas.

Probablemente, uno de los mayores errores de comunicación del actual Gobierno haya sido ubicar explícitamente en el segundo semestre el inicio de las mejoras. Comenzada la segunda mitad del año, la ciudadanía ya tiene como contrastar los dichos presidenciales con la realidad. Pero más allá de las percepciones individuales, la marcha de la economía comienza a analizarse con los datos oficiales y pronósticos de distintos organismos. Por caso, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) modificó su pronóstico en el desempeño del PBI, profundizando su caída hasta el -1,5%. El organismo atribuyó el empeoramiento al efecto de las políticas gubernamentales en torno a “tarifas e inflación”. El informe plantea un horizonte oscuro, en caso que no se apuntale el salario real y el consumo. Según el propio Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), el consumo en supermercados y shopping creció en torno al 20% en términos interanuales, que -descontada la inflación- muestran una contracción significativa. Parte de la marcha de la economía, se puede analizar con el desempeño del sector industrial. Allí los datos son elocuentes.

Según la consultora FIEL, la industria se contrajo interanualmente un 8,2% en junio y en los primeros seis meses del año, cayó 3,6%. Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) se ha comenzado a criticar más abiertamente al Gobierno e, incluso, funcionarios de la gremial empresaria aseguran que el Gobierno ha equivocado el diagnóstico. El panorama se completa con novedades en torno al intercambio comercial externo, que sigue reduciendo su leve superávit. Según datos oficiales, hay una caída en la exportación de manufacturas de origen industrial (probablemente por la situación de Brasil), mientras que las importaciones muestran un sustancial aumento de bienes finales y una caída relevante en bienes intermedios y de capital. Sin duda, el comportamiento de estas variables obedece a la significativa apertura comercial que se ha implementado desde comienzos de año (2016).

En términos prospectivos, es factible que la inflación se modere durante el segundo semestre. Sin embargo, las consecuencias a nivel socio-laboral de la estrategia implementada, impactarán en el aval societal que hoy tiene el Gobierno. El dato no es menor, ya que la pérdida del poder adquisitivo seguramente traiga algún aumento de la conflictividad social. En ese contexto, cobrará relevancia lo que suceda en el Parlamento, donde el Gobierno no tiene peso significativo y depende de alianzas con segmentos de la Oposición.

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Imagen (Fuente):

http://www.casarosada.gob.ar/images/201607/ProCrear1.jpg

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Guillermo Rodriguez Conte - Colaborador Voluntário (Argentina)

Licenciado en Ciencias Politicas (universidad de Buenos Aires) y con estudios de posgrado en Relaciones Internacionales (universidad Di Tella). Analista regional con más de quince años de desempeño en consultoras de Brasil y Argentina. Actúa en las áreas de política, economía, relaciones externas y asuntos estratégicos de países sudamericanos. Docente de grado en la Universidad de Buenos Aires y de maestría en la Procuración del Tesoro de la Nacion (Argentina).

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